Seamos claros: la mayoría de los edificios de oficinas son dummies. Queman calefacción para sillas vacías, iluminan plantas fantasma y sus gestores toman decisiones de millones de euros basándose en la pura intuición o en un Excel del año pasado.
Desplegamos sensores que miden niveles de ocupación y calidad ambiental en tiempo real. Nuestra plataforma ingiere esos millones de datos, los procesa y asiste en decisiones críticas: desde cerrar una planta entera pa...